“León tuvo un sufrimiento totalmente innecesario hasta su muerte”, sostuvo la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena en su alegato de este viernes en el juicio a Yesica del Carmen Aquino (36) y Roberto Carlos Fernández (31) por el crimen de Ehdryan León Aquino, el hijo de un año y medio de la mujer asesinado en 2020 en Berazategui.
La fiscal pidió al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de Quilmes que condene a ambos acusados a prisión perpetua como coautores del delito de homicidio calificado por alevosía y ensañamiento; y en el que caso de Aquino le sumó el agravante del vínculo. En su imputación, la representante del Ministerio Público descartó, a su vez, la premeditación del crimen.
Entre las pruebas que mencionó, la fiscal explicó la “multiplicidad de lesiones y la presencia de una aguja de tejer de 2,5 centímetros” que fue hallada dentro del cuerpo y que, según la autopsia, le habría producido una hemorragia, además de estar contaminada con baterías y/o virus, y derivó en un cuadro séptico que causó la muerte.
El bebé también presentaba golpes de puño, mordeduras y pinchazos. “Todo sucedió en un ambiente donde había muchas criaturas”, dijo la fiscal en referencia a los otros cinco hermanos de León.
Durante su exposición de casi una hora, Attarian Mena describió con detalle el contexto en que era criado León en sus apenas 555 días de vida, como los caminos de pan que le hacían en la cuna para que se llenara de hormigas negras y lo mordieran, y cuando le colocaban el chupete hasta la garganta o lo ahogaban en agua.
“Nadie les permitía ayudarlos (a León y sus hermanos). Los chicos fueron tomando coraje y contando las situaciones. Estaban atemorizados. Una de las hijas les pedía por favor a la Policía que los sacaran de esa casa. Decían que les pinchaban en las manos y en los pies. Los maltratos se realizaban en presencia de la imputada”, sostuvo la fiscal.
Mientras Attarian Mena se dirigía al tribunal, los imputados no apartaban la mirada del suelo. Esposados y vestidos casi a tono (zapatillas blancas, jeans claros y una campera), Aquino y Fernández no realizaron ningún gesto ante la presencia de los familiares de la mujer, quienes declararon en contra de la pareja en el marco de un juicio que contó con tres audiencias.
“Está por demás acreditada toda esta situación de violencia que vivían los nenes y especialmente de León”, afirmó la fiscal y agregó: “Sus hermanas les pedían que les entregaran a los hijos. Ella (por Aquino) lo único que tenía que hacer era entregar los chicos. León tuvo un sufrimiento totalmente innecesario hasta su muerte.”

“Varias personas decían que veían al nene con chichones. Hay sobradas pruebas para demostrar cómo y porqué, quiénes son las personas que mataron a León”, concluyó la fiscal antes de pedir las condenas a perpetuas para ambos.
Los argumentos de las defensas
Tanto Aquino como Fernández cuentan con defensores oficiales. La primera alegar fue Mercedes Bussola, quien representa al padrastro de León y sostuvo que la fiscalía no pudo demostrar con certeza la culpabilidad del hombre.
“No tengo dudas que los moretones fueron cometidos durante las intervenciones quirúrgicas al menor porque el médico de autopsia dijo que la data era de 48 horas a cinco días y en ese momento estaba internado”, dijo Bussola, quien consideró que “no es cierto que haya existido un maltrato generalizado” al menor.
Según su argumentación, no se logró probar que causó el shock séptico que derivó en la muerte de León, por lo que solicitó a los jueces la absolución de Fernández “porque la prueba no fue suficiente para acreditar su autoría”.
Por su parte, Ignacio Tranquilini, defensor oficial de Aquino, señaló que “la mayoría de lesiones no fueron realizadas en el ataque sistemático que dijo la acusación” y que “no se pudo comprobar un estado de maltrato de León”.
“Yesica no sabía que ese elemento (por la aguja) iba a tener una bacteria que le iba a causar una sepsis a León, por eso ella no buscó la muerte de su hijo pinchándolo. Ella lo llevó al hospital al advertir que no respiraba. No fue demostrado en el debate la acción llevada a cabo por Yesica para darle muerte ni el dolo. Tampoco por omisión”, remarcó en su alegato.

Antes de finalizar, el defensor solicitó la absolución de la mujer y, subsidiariamente, que sea condenada por homicidio preterintencional o abandono seguido de muerte agravado por el vínculo, y no homicidio por omisión.
Las últimas palabras de los imputados
Antes de finalizar la audiencia, que se desarrolló en el primer piso de los Tribunales de Quilmes, Aquino pronunció sus últimas palabras antes de que los jueces pasen a deliberar para arribar a un veredicto, que se conocerá el jueves 4 de septiembre a las 12.
“No soy el monstruo que dicen que soy y nunca maltraté a los chicos, siempre los traté lo mejor que pude y soy inocente”, dijo la mujer, con tono firme.
Luego, la madre de León rompió en llanto y, con voz entrecortada, reconoció que no fue una buena madre y que mordía a sus hijos.
“Amo a mis hijos. No fui una buena madre, hice lo que pude. No busqué la muerte de uno de ellos. Si tomaba alcohol y los mordí un poco más fuerte alguna vez. Puede ser que haya tomado de más y haya mordido más fuerte, pero fue un simple juego, no fue un asesinato, no maté a mi hijo”, concluyó.
Al finalizar la audiencia, los dos acusados fueron retirados del recinto y adelantaron que no estarán presentes cuando la semana próxima se de a conocer el veredicto.
La muerte de León
León nació el 17 de marzo de 2020. Vivía en una casa en la calle 162 al 2600, en Berazategui, junto con su madre y sus cinco hermanos, de entre 8 y 16 años, que también sufrían padecimientos similares. En la misma vivienda convivían Aquino y Fernández, quien se había mudado desde Merlo y “estaba totalmente ensañado y obsesionado con León”, según declararon testigos en la causa.
En el requerimiento de elevación a juicio, que hizo la fiscal Gabriela Mateos, de la UFyJ N° 3 de Berazategui, se reseña el martirio sufrido por el bebé, sobre todo de parte de su padrastro, lo cual también fue confirmado por las hermanas de la imputada.
- Le daban golpizas a mano abierta o con palos.
- Lo mordían en el cuello (las marcas eran compatibles con las arcadas dentarias de su mamá), en las manos y en otras partes del cuerpo.
- Lo bañaban y, en pleno invierno, lo dejaban desnudo, al lado de la ventana, al viento, para que se congelara.
- Le hacían caminos de pan en la cuna para que se llenara de hormigas negras y lo mordieran.
- Le ponían pimienta en la leche de la mamadera o le escupían flema en su interior.
- Le tapaban la cara con las almohadas cuando lloraba, hasta casi ahogarlo.
- Le clavaban alfileres en el paladar y agujas en los pies.
- Le daban huesos de pollo para que le astillaran la garganta.
- Lo ahogaban en una palangana.
- Le pellizcaban las orejas, que le quedaban coloradas.
- Cuando se lanzó a caminar, lo obligaban a subir y bajar descalzo en una escalera llena de piedras.
- El día que se precipitó el horrendo final
El día que se precipitó todo, el 19 de septiembre de 2023, las hermanas de la acusada aseguraron que la pareja puso la música a todo volumen para ocultar lo que pasaba. “León reaccioná”, gritó Aquino. “Llamá a una ambulancia que se ahogó con la leche”, respondió Fernández.
Según lo que pudieron reconstruir, el padrastro le puso la mamadera y lo tapó completamente con frazadas y almohadas. Como lloraba, el hombre entró al menos cuatro veces al cuarto, sin permitir que otros lo hicieran, hasta que no se lo escuchó más.
El nene fue llevado por la pareja al Hospital Evita Pueblo, de Berazategui. Dijeron que se había ahogado con la mamadera. Lo derivaron al Hospital El Cruce, en Florencio Varela, donde dieron intervención a la Justicia por las numerosas lesiones que presentaba, indicativas de maltrato infantil. León murió el 23 de septiembre.
La autopsia estableció que el nene falleció de un cuadro séptico producto de la aguja, que estaba alojada en su organismo desde hacía un tiempo y habría producido una hemorragia, al margen de estar contaminada con bacterias y/o virus.